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Gabrielle Joinau Tavernier (Maison A&G) | Sobre Maestría, Espacio y Silencio

18 March 2026

Maison A&G ha construido su práctica sobre un enfoque riguroso y metódico de la arquitectura, donde cada proyecto se convierte en un ejercicio de precisión, claridad y coherencia a largo plazo.

En lugar de imponer una estética reconocible, el estudio comienza con una profunda comprensión del cliente, el espacio y sus limitaciones, permitiendo que cada proyecto surja de forma natural de su contexto. Desde París hasta Cannes, y ahora Dubái, su evolución refleja un dominio creciente no solo del diseño, sino también del proceso, la estructura y la ejecución.

Su trabajo revela una forma de lujo discreta, que no se basa en el espectáculo, sino en la exactitud de las proporciones, la inteligencia de las distribuciones y el refinamiento de los materiales.

En esta conversación, Maison A&G comparte una visión de la arquitectura donde nada se deja al azar y donde la verdadera sofisticación reside en lo que parece sencillo, pero está completamente controlado.

En esta conversación, Gabrielle Joinau Tavernier de Maison A&G comparte una visión de la arquitectura donde nada se deja al azar, y donde la verdadera sofisticación reside en aquello que parece natural, pero está totalmente controlado.

LYTHORE : ¿Cuáles fueron los momentos clave en el desarrollo de su agencia? ¿Aquellos que realmente marcaron un punto de inflexión en su práctica?

Gabrielle : El desarrollo de Maison A&G se construyó a través de etapas muy concretas.

Un primer edificio altamente técnico, luego un primer proyecto de estilo Haussmann, un primer proyecto de lujo, una casa, un edificio entero y, finalmente, un concepto de hostelería.

Con cada proyecto fundamental, nos enfrentamos a nuevos niveles de complejidad, lo que nos impulsó a estructurar aún más nuestros métodos, nuestra gestión de proyectos y la forma en que apoyamos a nuestros clientes.

Estos puntos de inflexión nunca fueron estilísticos, sino metodológicos. Reforzaron nuestra convicción de que un control integral del proyecto es lo que permite a la arquitectura cumplir sus promesas a lo largo del tiempo.

LYTHORE: El estilo de Maison A&G es ahora reconocible. ¿Cómo se desarrolló y cómo garantizan que evolucione sin volverse fijo?

Gabrielle: El estilo de Maison A&G no se construyó como una firma formal, sino como una forma de trabajar.

Siempre partimos del cliente, sus necesidades, limitaciones y presupuesto, priorizando la funcionalidad y la optimización espacial antes que cualquier dirección artística.

Este enfoque racional y exigente permite que los proyectos surjan de forma coherente y adecuada, sin imponer nunca un lenguaje decorativo.

Es precisamente esta ausencia de una firma impuesta lo que permite que nuestro trabajo evolucione constantemente, al ritmo de cada lugar y cada proyecto.

LYTHORE: Su trabajo muestra una gran atención a los volúmenes, las proporciones y los materiales. ¿Qué es lo primero en un proyecto: el espacio, el material o la narrativa?

Gabrielle: Un proyecto siempre comienza con una comprensión muy profunda. Primero, del cliente, a través de un informe claro y preciso. Luego, del espacio, sus cualidades, limitaciones y las restricciones técnicas y administrativas.

Esta base nos permite diseñar espacios fluidos y optimizados para la vida cotidiana, antes de pasar a los materiales, los colores y la cuidadosa selección de artesanos y contratistas capaces de ejecutar el proyecto con precisión.

LYTHORE: ¿Trabajáis primero la arquitectura y luego el diseño de interiores, o lo concebís todo como un conjunto desde los primeros bocetos?

Gabrielle: Consideramos la arquitectura y el diseño de interiores como un todo desde los primeros bocetos.

La disposición, los volúmenes y la circulación se conciben globalmente. En una segunda fase, refinamos por separado las opciones de diseño, los materiales y las combinaciones de colores, asegurándonos de que cada decisión se ajuste al uso, al presupuesto y al concepto arquitectónico inicial.

LYTHORE: ¿De dónde proceden hoy vuestras inspiraciones: referencias arquitectónicas, arte, diseño, viajes, artesanía? ¿Qué es lo que más os alimenta en el día a día?

Gabrielle: Nuestras inspiraciones provienen menos de un estilo específico y más de una forma de atención. Atención a la arquitectura bien pensada, a la artesanía dominada, a los materiales utilizados con precisión y propósito.

En el día a día, son sobre todo nuestros intercambios con los clientes, nuestro diálogo con los artesanos y la realidad de las obras lo que alimenta nuestra perspectiva y afina nuestro sentido de la precisión.

LYTHORE: Después de París y Cannes, abristeis en Dubái el año pasado. ¿Cómo ha cambiado esta expansión la forma en que estructuráis vuestra agencia y concebís su desarrollo?

Gabrielle: La apertura en Dubái marcó un verdadero punto de inflexión estructural.

Nos llevó a pensar en Maison A&G como una empresa por derecho propio, más que como una simple agencia. Nos enseñó a analizar un mercado internacional, formalizar nuestros procesos, fortalecer nuestra organización interna y preparar las futuras etapas de desarrollo con método y anticipación.

LYTHORE : ¿Qué papel juegan las piezas de colección y las creaciones a medida en sus proyectos? ¿Están diseñadas como puntos focales o se integran de forma más sutil?

Gabrielle : Damos gran importancia a la artesanía excepcional, particularmente de talleres con la etiqueta EPV (Entreprise du Patrimoine Vivant), de los cuales somos embajadores.

Esta es una dimensión a la que estamos profundamente apegados: tanto por la riqueza del intercambio humano como por el nivel de precisión y calidad que aporta a nuestros proyectos.

Las piezas de colección y las creaciones a medida nunca se conciben como elementos demostrativos; se integran de forma silenciosa, casi natural, al servicio de la arquitectura y el espacio general.

LYTHORE : ¿Cómo definen el lujo hoy en día y cómo lo traducen concretamente en un proyecto más allá de los materiales?

Gabrielle : Para nosotros, el lujo se define ante todo por la maestría.

La claridad del proceso, la precisión de las elecciones, la calidad de uso y la fluidez de la experiencia del cliente importan tanto, o incluso más, que los propios materiales. Los materiales solo tienen valor cuando forman parte de un proyecto coherente, duradero y diseñado para ser verdaderamente habitado.

Un interior exitoso, en nuestra opinión, es aquel que se impone sin esfuerzo. Porque todo encaja. Porque no falta nada. Porque la verdadera maestría permanece invisible.

LYTHORE : En un sector históricamente dominado por hombres, su estudio se construye en torno a un equipo predominantemente femenino. ¿Fue esta dinámica intencional o surgió de forma natural?

Gabrielle : Esta dinámica se desarrolló de forma muy natural. En las obras, nuestros interlocutores suelen seguir siendo ingenieros y empresas predominantemente masculinas, pero dentro de la agencia, el equilibrio surgió sin ninguna intención específica.

Lo que importa por encima de todo es la competencia, el compromiso y la capacidad de trabajar en equipo, porque la verdadera maestría es siempre un esfuerzo colectivo.