LÉONTINE FURCY
Léontine Furcy es una escultora francesa autodidacta cuya práctica surgió del deseo de liberar la sensibilidad a través de la creación. Tras estudiar derecho y comunicación, trabajó inicialmente en estilismo, escenografía y diseño de escenarios para producciones cinematográficas y audiovisuales. Este primer contacto con el espacio, el gesto y la atmósfera la condujo gradualmente hacia la arcilla, un encuentro decisivo que le permitió plasmar la emoción en forma. Influenciada desde muy joven por su madre, diseñadora gráfica que trabajaba completamente a mano, Furcy desarrolló una estrecha relación con los procesos manuales y la expresión material.
Su proceso creativo comienza con gestos emancipadores esbozados a diario en cuadernos, dibujos que buscan formas que surgen de una sensibilidad profunda, a menudo preverbal. Estos gestos se ensamblan cuidadosamente con placas de arcilla chamota, preservando la ligereza, el movimiento y la fragilidad. La arcilla se convierte en material y lenguaje: suave, accesible e infinitamente expresiva. A través de ella, Furcy explora su paisaje interior, dando forma a esculturas que se sienten instintivas, necesarias y profundamente vivas.
Sus esculturas se presentan como presencias inquietantes, figuras que se oponen silenciosamente a los ideales racionalizados de belleza y a la estética estandarizada. Cada pieza es única, instintiva y se guía por la materia más que por el concepto, oscilando entre la brutalidad y la feminidad con una fuerte tensión romántica.
Para Léontine Furcy, la creación es un proceso sin fin: una búsqueda sin definición, un acto de aceptación sin juicio y una entrega al dejarse llevar, liberando la forma de las narrativas impuestas y restaurando una relación táctil y corporal con el significado y la belleza.

